¿Qué dice la Biblia sobre la ansiedad y la preocupación?
Filipenses 4:6-7 invita a no afanarse por nada, sino presentar las peticiones a Dios en oración, y promete que la paz de Dios guardará el corazón.
Jesús enseñó a no angustiarse por el día de mañana, porque «basta al día su afán», y 1 Pedro 5:7 anima a echar sobre Dios toda la preocupación (la «solicitud», en la Reina-Valera), porque él tiene cuidado de cada persona.
Dónde lo dice
6Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias. 7Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.
34Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.
7Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.