¿Qué dice la Biblia sobre el diezmo?
El diezmo, la décima parte, aparece primero cuando Abraham da el diezmo a Melquisedec. La ley de Moisés lo establece para Israel, y Malaquías 3:10 invita a traer «todos los diezmos al alfolí» con una promesa de bendición.
En el Nuevo Testamento, Jesús menciona el diezmo en Mateo 23:23, y Pablo enseña a dar «como propuso en su corazón», con alegría y no por obligación. Las iglesias difieren en si el diezmo sigue siendo obligatorio o si se trata de una ofrenda voluntaria.
Dónde lo dice
18Entonces Melchîsedec, rey de Salem, sacó pan y vino; el cual era sacerdote del Dios alto; 19Y bendíjole, y dijo: Bendito sea Abram del Dios alto, poseedor de los cielos y de la tierra; 20Y bendito sea el Dios alto, que entregó tus enemigos en tu mano. Y dióle Abram los diezmos de todo.
30Y todas las décimas de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová son: es cosa consagrada á Jehová.
10Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
23¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejasteis lo que es lo más grave de la ley, es á saber, el juicio y la misericordia y la fe: esto era menester hacer, y no dejar lo otro.
7Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ó por necesidad; porque Dios ama el dador alegre.