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Enoc 71

Traducción al español de la versión de R. H. Charles (1917) · sobre esta traducción ·

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1Y sucedió después de esto que mi espíritu fue arrebatado y subió a los cielos; y vi a los santos hijos de Dios. Caminaban sobre llamas de fuego; sus vestiduras eran blancas, y su ropa, y sus rostros resplandecían como la nieve. 2Y vi dos ríos de fuego, y la luz de aquel fuego brillaba como el jacinto, y caí sobre mi rostro delante del Señor de los Espíritus. 3Y el ángel Miguel, uno de los arcángeles, me tomó de la mano derecha, y me levantó y me condujo a todos los secretos, y me mostró todos los secretos de la justicia. 4Y me mostró todos los secretos de los confines del cielo, y todas las cámaras de todas las estrellas y de todas las lumbreras, de dónde salen delante del rostro de los santos. 5Y arrebató mi espíritu al cielo de los cielos, y vi allí como una construcción edificada de cristales, y entre esos cristales lenguas de fuego vivo. 6Y mi espíritu vio el cinturón que ceñía aquella casa de fuego, y en sus cuatro lados había ríos llenos de fuego vivo, que ceñían aquella casa. 7Y alrededor estaban los serafines, los querubines y los ofanines; y estos son los que no duermen y guardan el trono de su gloria. 8Y vi ángeles que no podían ser contados, mil millares y diez mil veces diez mil, rodeando aquella casa; y Miguel, Rafael, Gabriel y Fanuel, y los santos ángeles que están sobre los cielos, entran y salen de aquella casa. 9Y salieron de aquella casa Miguel y Gabriel, Rafael y Fanuel, y muchos santos ángeles sin número. 10Y con ellos la Cabeza de Días, su cabeza blanca y pura como la lana, y su vestidura indescriptible. 11Y caí sobre mi rostro, y todo mi cuerpo se aflojó, y mi espíritu fue transfigurado; y clamé a gran voz, con el espíritu de poder, y bendije, glorifiqué y exalté. 12Y estas bendiciones que salieron de mi boca fueron agradables delante de aquella Cabeza de Días. 13Y aquella Cabeza de Días vino con Miguel y Gabriel, Rafael y Fanuel, y miles y decenas de miles de ángeles sin número. [Aquí parece faltar en el original un pasaje sobre el Hijo del Hombre]. 14Y el ángel vino a mí y me saludó con su voz, y me dijo: «Este es el Hijo del Hombre que nació para la justicia; y la justicia permanece sobre él, y la justicia de la Cabeza de Días no lo abandona». 15Y me dijo: «Él te anuncia paz en el nombre del mundo venidero; porque de aquí ha salido la paz desde la creación del mundo, y así será para ti por siempre y por los siglos de los siglos. 16Y todos andarán en sus caminos, ya que la justicia nunca lo abandona; con él estarán sus moradas, y con él su herencia, y no serán separados de él por los siglos de los siglos. 17Y así habrá largura de días con aquel Hijo del Hombre, y los justos tendrán paz y camino recto, en el nombre del Señor de los Espíritus por los siglos de los siglos».